Jun 25, 2009

Cidades digitales más allá de la tecnología

Ciudades digitales más allá de la tecnología

La 15º edición del CONIP reunió entre el 8 y el 10 de junio en Sao Paulo, Brasil a expertos y funcionarios públicos interesados en discutir los alcances y limitaciones que tienen las experiencias de gobierno electrónico en la región. Lejos de los anuncios rimbombantes, se cuestionó el escaso aprovechamiento de las TIC y se hizo hincapié en el uso del teléfono celular para brindar servicios de gobierno electrónico a la población, desde una mirada inclusiva y universal.

Por Ester Kaufman (*) (desde Sao Paulo, Brasil)


Como lo viene demostrando en los últimos años, el principal foco para Brasil está puesto sobre inclusión digital cuando de gobierno electrónico se trata. Desde este punto de partida se trató la multicanalidad y el M-Gov (m-goverment o gobierno móvil), el e-Gov 2.0 y los nuevos conceptos de ciudades digitales. 
El encuentro arrancó con la disertación del director de CONIP (Conocimiento, Innovación y Prácticas de Gestión Pública), Vagner Diniz, quien marcó la tónica percibida durante las tres jornadas: El escepticismo sobre la pertinencia del desarrollo de gobierno electrónico “relacionado con las esperanzas de generar una sociedad mejor y más incluyente”. Sin embargo, como se dijo en varias presentaciones, ante estos desafíos se reconoce “un rotundo fracaso”.


Entre los distintos temas desarrollados, el de las ciudades digitales tuvo un capítulo central. Cuando se incluyen las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en una localidad, según resaltaron sus expositores, “hay que saber para qué, pregunta que debe formularse previamente a la opción de tecnología”.

Por ejemplo, si lo que se pretende es universalizar los servicios del Estado hacia la base de la pirámide, la decisión tecnológica deberá estar orientada a brindar servicios por telefonía celular. De hecho, se cuestionó fuertemente el proyecto de ciudades “llamadas digitales por anuncios grandilocuentes” que privilegian únicamente las decisiones TIC. Tal es el caso de aquellas que conectan WiFi o tecnologías inalámbricas en una plaza o lugar público para que la gente vaya con su notebook para acceder a Internet. 


De las recomendaciones enumeradas, se consideró como puntos centrales de una estrategia de ciudades digitales el acceso gratuito a Internet en lugares públicos, brindar servicios reales de e-gov y la necesidad de contar con órganos de la administración municipal interconectados. Pero como condición “sine qua non”, se destacó la producción de contenidos por parte de la ciudadanía a través de mecanismos de co-autoría, establecer mecanismos de desarrollo económico mediante TIC vía generación de empleos y estimular el emprendedorismo.

Como todos los años, además de las ponencias vinculadas con estas temáticas, se otorgó el premio CONIP 2009. Esta vez, el premio fue para el Estado de Santa Catarina por la innovación en su gestión, sobre todo en lo relacionado con “Gobierno 2.0”, con blogs, twitter, flickr, entre otros. Respecto a los desarrollos de los finalistas, los mismos se pueden ver publicados en el Observatorio de Mejores Prácticas de TI en la Gestión Pública (www.observe.org.br)


Gobierno móvil: el desafío

La multicanalización para un gobierno móvil incluye Internet, TV digital y celulares. En conjunto, Brasil cuenta hoy con 26 servicios diferenciados de M-Gov (a nivel estadual y municipal). Pero todavía falta mucho comparado con Singapur, por ejemplo, que cuenta con 150 servicios. Tampoco se ha llegado a producir una explosión del SMS para servicios como el caso de Portugal.

El acceso a la telefonía móvil es un vector importante para la inclusión de la población brasileña ya que su empleo ha alcanzado el 70 por ciento de la población urbana. Incluso, la telefonía móvil estaría dando respuesta a la inexistencia de ADSL en muchas zonas. Por esta razón, se dijo, “es necesario pensar modelos de negocios diferenciados entre ricos y pobres”. Para la base de la pirámide se han desarrollado conceptos de microcarga: que consiste en brindar tarjetas de 1 real y se contrata por mensajes SMS.


Las prioridades, se remarcó, deben girar en torno a los servicios informativos, alertas y transaccionales. Aunque todavía faltan políticas de M-Gov que impliquen definición de negocios, acuerdos de tarifas reducidas para las transacciones entre gobierno y ciudadanía o contratación del SMS por el órgano prestador del servicio, el mayor desafío estará en la utilización del teléfono celular para la prestación de servicios. (Puede leer más sobre M-Gov en esta nota de PuntoGov,
http://www.puntogov.com/Nota.asp?nrc=2270&nprt=1)


La insuficiencia en el uso del gobierno electrónico

Según investigaciones realizadas en el último trimestre de 2008, el énfasis en el gasto y el desarrollo de gobierno electrónico se ha centrado en la gestión interna de la administración pública. Se gastó mucho dinero sin que por ello puedan exhibirse logros acordes con los desembolsos realizados quedando la ciudadanía afuera de este énfasis.

 

En ese período, Internet sólo fue usado por el 38 por ciento de la población urbana contra el 15 por ciento rural. Pero si la pregunta apunta al uso de gobierno electrónico, los porcentajes bajan drásticamente: 25 por ciento urbano y el 7 por ciento rural.

Sobre los motivos dados para no usar servicios de gobierno electrónico, expusieron, en orden decreciente, las siguientes respuestas: 

  • “Prefiero hacer el contacto personalmente”.
  • “Quiero proteger la seguridad de mis datos personales”.
  • “Es muy complicado acceder a estos servicios”.
  • “Los servicios que preciso son difíciles de encontrar”.
  • “Los servicios que yo preciso no están disponibles en Internet”.
  • “El costo de acceso es caro”.

En cuanto a la posibilidad de articular acciones con la sociedad civil, otras de las dificultades notorias van desde comunicaciones deficientes y las acciones conjuntas tímidas, falta de habilidades, complejidad de los servicios públicos electrónicos, falta de confianza y falta de disponibilidad de infraestructura.

Los servicios más requeridos y utilizados se vinculan con el CPF (Catastro de Personas Físicas), inscripción en concursos públicos, información sobre empleos, información sobre servicios públicos de educación, declaración de impuestos, emisión de documentos, información sobre derechos del trabajador, información sobre impuestos y tasas, sobre servicios públicos de salud, multas, licencias de vehículos, matriculación en escuelas.


Del 39 por ciento que accedió, el 11 por ciento envió mails y formularios oficiales, otro tanto pagó obligaciones y tasas, igual porcentaje bajó documentos oficiales y el 3 por ciento hizo denuncias.  Otros de los temas giraron el torno a si los gobiernos están preparados para la Web 2.0 y también la falta de pertinencia de los índices de organismos internacionales, quienes no contemplan microprocesos ni gestión local.

Tomando como orientación los desarrollos de la Unión Europea (Plan de Ação de Governo Eletrônico i2010) se llegó a esta conclusión: “Hay grandes prioridades entre las que se destacan no dejar a nadie afuera y desarrollar servicios esenciales de alto impacto. Pero para avanzar sobre estas metas se proponen desarrollar perfiles y eventos de vida, jerarquizar servicios y apalancarse, para su oferta, en los mecanismos de apropiación social de las TIC”. Todo un desafío.


(*) Invitada internacional a CONIP 2009, Coordinadora Académica - Gobierno Electrónico, INAP Argentina y Evaluadora de Proyectos TIC en LAC


Fonte: PuntoGov